V. OBJETIVOS ESPECÍFICOS Y MEDIOS
EN LAS DIVERSAS
DIMENSIONES DE LA FORMACIÓN
La formación para el ministerio presbiteral tiene varias
dimensiones: humana, comunitaria, intelectual, espiritual,
y pastoral que están íntimamente unidas entre
sí. En el proceso formativo del Seminario no deben considerarse
como elementos independientes o capítulos sucesivos.
Todas ellas han de estar simultáneamente presentes a
lo largo de dicho proceso y, sobre la base de la formación
espiritual, guardan entre si una perfecta armonía y
unidad pedagógica.
Este plan recoge los objetivos y medios
más propios
y específicos de la etapa del bienio. Presupone el Plan
Formativo del Seminario Mayor y el nivel de madurez alcanzado
por quienes han concluido la formación en el seminario.
1. Dimensión Humana
1.1 Objetivos
1. Verificar el grado
de personalización
Confrontar la maduración adquirida en el seminario con
la nueva situación, más abierta y realista, y
con las nuevas responsabilidades, para conocer el grado de
personalización o interiorización alcanzado.
2. Administrar responsablemente la propia vida
Administrar la propia vida, en la elección de prioridades,
toma de decisiones, cumplimiento de las responsabilidades asimiladas
y en la distribución armónica del tiempo para
el trabajo, la oración y el descanso, incluido el suficiente
y debido tiempo de vacaciones anuales.
3. Amar desde el don
de sí a los demás
Asumir, integrar y desarrollar la afectividad y la sexualidad,
de un modo estable y sereno, desde el amor de donación
y servicio a los demás, expresión del celibato
por el Reino de Dios, y no desde un amor posesivo, utilitarista
o inestable.
4. Empatizar con los gozos y dolores de las personas
Adquirir una sensibilidad social y ética que le haga
capaz de empatizar cordialmente con las alegrías y tristezas,
dolores y esperanzas de las personas concretas y con las nobles
aspiraciones de justicia y solidaridad de los grupos humanos
más empobrecidos.
1.2 . Medios
• Un proyecto personal que programe un ritmo de vida
saludable y un horario armónico de trabajo, oración
y descanso, y contemple formas y tiempos de revisión
de vida o examen de conciencia.
• Ejercicios diversos, personales o grupales, de conocimiento,
aceptación y valoración de sí mismo, de
discernimiento de los propios estados psicoafectivos y de elaboración
de respuestas constructivas.
• Ámbito de libertad adulta
para hacerse cargo de diversas tareas pastorales, bajo la
propia responsabilidad.
• Cercanía física
y afectiva con los pobres y excluidos, escucha paciente de
sus angustias y esperanzas
y apoyo en sus justas reivindicaciones.
• La organización de días de descanso,
convivencia, visita a la familia y un mes de vacaciones (C283 § 2;
533 § 2) debidamente coordinado con el párroco.
2. Dimensión Comunitaria
2.1 Objetivos
1. Incorporarse gozosamente
a la Diócesis
Incorporarse a la comunidad diocesana, con un conocimiento
vivo y cercano, con un profundo sentido de pertenencia y
con un gozoso espíritu de comunión y servicio
hacia las personas.
2. Vivir la experiencia de fraternidad
Vivir la experiencia de fraternidad con los compañeros
de bienio y con los presbíteros en el ámbito
parroquial, zonal y diocesano, fraternidad expresada en la
oración, en la caridad y en la cooperación.
3. Desarrollar el sentido
de comunión
de bienes
Desarrollar en sentido de la comunión de bienes, cuidando
las cosas de la casa y de la parroquia, usando bien los medios
de apostolado, informando de los ingresos y gastos habidos.
4. Construir la comunidad cristiana
Orientar la acción apostólica a la construcción
de la comunidad cristiana, animada por la espiritualidad de
la comunión y sostenida por los organismos de comunión
y coordinación.
2.2 Medios
• La programación, la coordinación y la
evaluación del trabajo pastoral en la parroquia.
•
La asistencia a los encuentros del clero hondureño y
la participación en las reuniones presbiterales de zona
o de diócesis, aunque aún no sean presbíteros,
a no ser que en algún caso el obispo indique lo contrario
expresamente.
•
La práctica de la revisión de vida, de la corrección
fraterna, del compartir espiritual en momentos programados
o espontáneos.
•
Garantizar un mínimo de encuentros como la oración
de laudes al iniciar el día, el almuerzo juntos cuando
se está en casa y la convivencia, antes del descanso,
terminado el trabajo
3. Dimensión intelectual
3.1 Objetivos
1. Continuar la formación
permanente
Mantener vivo el aprecio y la dedicación al estudio
y a la lectura, motivado ahora por la misma experiencia pastoral
y como medio de formación permanente.
2. Dar en el apostolado lo aprendido
Utilizar, en las tareas pastorales, las herramientas y los
conocimientos adquiridos durantes el ciclo filosófico
y teológico
3. Estudiar ordenadamente el diaconado y presbiterado
Estudiar, de nuevo, de una manera ordenada y completa todo
lo que se refiere al diaconado y presbiterado en sus aspectos
teológicos, litúrgicos, morales y canónicos.
4. El aprendizaje del Ingles
Estudiar el inglés en centros académicos oficiales
o personalmente con métodos modernos adecuados de manera
que lleguen a leerlo y hablarlo como segunda lengua.
3.2 Medios
•
La preparación conveniente de las homilías, predicaciones,
catequesis o clases que deban impartir evitando toda improvisación.
•
La asistencia a la semana de formación permanente del
clero, que para los diáconos tuene carácter obligatorio.
•
El estudio de las materias y la redacción de los trabajos
académicos que indica el “plan de estudios del
bienio”
(apéndice 4).
4. Dimensión espiritual
4.1. Objetivos
1. Fortalecer y consolidar la espiritualidad presbiteral
Consolidarse en el conocimiento y vivencia de la espiritualidad
propia del clero diocesano secular, según la cual,
el ejercicio mismo del ministerio, animado por la caridad,
es expresión y medio de vida espiritual.
2. Fundamentar la unidad de vida
Fundamentar aquella unidad de vida propia de quien, superando
toda dicotomía u oposición, integra armónica
y establemente la oración y la acción, el silencio
contemplativo y la solícita preocupación por
los demás, el ministerio de enseñar, santificar
y regir.
3. Orar personalmente de manera habitual
Madurar en la vida teologal de tal manera que la oración
personal sea una actitud y un ejercicio estable, a ejemplo
de Jesús, para estar con el Padre escuchando su Palabra,
acogiendo su voluntad y hablándole de sus hijos a quienes
servimos.
4.2 Medios
• La participación o la presidencia, según
los casos, en las celebraciones litúrgicas, cuidada
con esmero y vivida con fe
•
La lectura orante de la Palabra (lectio divina), diaria y prolongada,
según el método tradicional, actualizado y renovado.
•
Las diversas formas de acompañamiento espiritual descritas
en el Capitulo VI.
•
Las mismas acciones pastorales, animadas por la caridad, realizadas
en comunión con el Señor y motivadas por el bien
de los fieles.
•
La preparación inmediata al diaconado y al presbiterado
como un tiempo fuerte de oración, reflexión y
meditación, guiado por un director experimentando y
no inferior a ocho días completos.
5. Dimensión pastoral
5.1 Objetivos
1. Integrarse en la
acción pastoral de la diócesis
Integrarse en la acción pastoral de la diócesis
conociendo, asumiendo y poniendo en práctica sus objetivos
y líneas pastorales.
2. Alcanzar un conocimiento de la vida parroquial
Alcanzar un conocimiento práctico de todos los aspectos
que implica el buen funcionamiento de una parroquia.
3. Manifestar y perfeccionar su capacidad pastoral
Manifestar y perfeccionar su capacidad de ejercer el ministerio
diaconal y prepararse para el ministerio presbiteral en su
triple función.
5.2 Medios
•
La lectura y la asimilación de los documentos que recogen
las prioridades, objetivos y líneas de acción,
modelo de parroquia, organismos de coordinación, etc.
•
La distribución de responsabilidades y tareas, la programación
de las mismas y su evaluación periódica, bajo
la guía del párroco.
•
El ejercicio planificado del diaconado en su triple función:
el anuncio de la palabra, el servicio del altar y, sobre todo,
el ministerio de la caridad.
•
La promoción, formación y cuidado de los agentes
de pastoral, especialmente de las vocaciones al ministerio
presbiteral.
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