OREMOS
CON SAN PABLO
Cuando se cumplió el tiempo envió Dios
a su Hijo, nacido de una mujer, nacido bajo la
Ley, para rescatar a los que estaban bajo la
Ley, para que recibiéramos el ser hijos
por adopción. Como sois hijos, Dios envió a
nuestros corazones el Espíritu de su Hijo
que clama: “¡Abba! Padre”.
Así que ya no eres esclavo, sino hijo,
y si eres hijo, eres también heredero
por voluntad de Dios.
Gal 4, 4-7 Solemnidad de Santa María,
madre de Dios . 1-1-2009
LEER
1.- El fragmento muy breve, que encontramos
en la liturgia de la octava de la Navidad, forma
parte de la sección central de la carta
a los gálatas. Desde 3, 1 al 5,12 invita
Pablo a la reflexión sobre el proyecto
de Dios, atestiguado en las Escrituras y a comprender
el significado y valor de la Ley en ese proyecto.
Desde el 5,13 hasta el final encontraremos la
exhortación a actuar en coherencia con
el Espíritu recibido como don de Dios
en Cristo. En el comienzo de la carta hasta el
2, 21 nos damos cuenta de la grave situación
que motiva la respuesta de Pablo: Está en
juego el Evangelio, el ser o no ser de Cristo,
la fecundidad o inutilidad del don de Dios, de
su gracia. Por eso, la carta es fuertemente polémica,
dura en sus expresiones y hasta con “malas
palabras”.
2.- En Romanos 8 ,15-17 encontramos un paralelo
casi idéntico al texto de Gálatas.
Conviene leer ambos textos y recordar que, en
Romanos, Pablo hace una exposición más
tranquila y serena de su “evangelio” sin
la urgencia del peligro que amenazaba a las comunidades
de Galacia.
3.- “Cumplir el tiempo”. Como en
Mc 1, 15, esta expresión indica que el
tiempo está marcado por el ritmo de Dios
que va realizando su proyecto de vida. La mirada
creyente sobre la historia formulada por los
profetas, por la reflexión de los sabios
y, especialmente, por la meditación escrutadora
de la apocalíptica, es una mirada esperanzada
porque sabe que es el amor el que dirige la vida
de la humanidad y no el simple azar o un destino
ciego.
4.- Enviar. El Hijo, el Espíritu son “enviados” desde
el Padre. El envío es “entrega” :
Rm 8, 32 a la que se une la propia entrega del
Hijo: Gal 2, 20.
5.- Nacido de una mujer. El uso litúrgico
nos lleva a poner la mirada en María.
En el texto, Pablo quiere subrayar la humanidad
verdadera del Hijo de Dios, solidario con los “nacidos
de mujer”. Verdaderamente humano, totalmente
hijo de mujer, el Hijo enviado nos hace reconocer
a esa mujer como Madre de Dios.
6.- Ley. La seria y grave discusión con
las comunidades de Galacia está motivada
por la comprensión del sentido y valor
de la “Ley”. Ese término designa
el conjunto de mandatos, normas y decretos que
se encuentran especialmente en los cinco primeros
libros de la Biblia, que conocemos con el nombre
hebreo de “toráh” y que la
tradición farisea ha ido estudiando, ordenando
y concretando como guía de la vida del
pueblo de Dios. Como tal “guía”,
como don de Dios, esa ley- que se puede resumir
en los diez mandamientos- es santa y justa y
buena. Cuando se olvida que es regalo de Dios
y el ser humano - dominado por el pecado, encerrado
en sí mismo- pretende apropiarse esa ley
para presumir cae en la maldición perfeccionista
que arruina la gracia y la obra de Cristo.
Nos encontraremos este tema con frecuencia en
la lectura de Pablo. No bastan unas pocas líneas
para explicar lo que el apóstol entiende
por Ley y cómo usa ese término
en uno u otro escrito y será necesario
estar atentos al conjunto de los textos y al
contexto inmediato.
Aquí Pablo utiliza el término en
el mismo sentido que los que han llegado a Galacia
proclamando que es necesario circuncidarse y
cumplir una serie de normas para agradar a Dios.
Frente a ellos, Pablo proclama que es Dios quien
nos hace la gracia de su amor por que quiere,
porque nos quiere hijos, porque a todos los nacidos
de mujer, judíos o no judíos, varones
o mujeres, nos lleva a a la plenitud y cumple
plenamente y fielmente el objetivo de la sabiduría
entregada por medio de Moisés.
“Abba “
Sólo en Mc 14, 36 y en este texto de
Gal y su paralelo de Rm aparece esta palabra
en la lengua materna de Jesús. Con toda
seguridad la comunidad cristiana primera se sorprende
y admira de cómo Jesús invoca al
Padre. Mc y Pablo que son los textos más
antiguos del Nuevo Testamento , conservan esta
palabra.
MEDITAR
¡Somos hijos! ¿Somos hijos? ¿Libres,
confiados, liberadores?
Comienza un nuevo año de tareas, un año
para combatir la pobreza, para construir paz. ¿Cómo
hacer? Soy hijo. No cumplo obligaciones, tengo
la gozosa posibilidad de invocar al Padre, de
construir fraternidad…
ORAR
Abba, danos el Espíritu de Jesús
para saber mirar a todos los nacidos de mujer
como hermanos; para que no olvidemos que en Cristo
somos uno sin distinción entre judío
y no judío, entre esclavo o libre, entre
varón y mujer y que a todos nos llamas
a la paz.
Abba, que has dado cumplimiento a la Ley en
Cristo, da paz a los nacidos bajo la Ley, con
los que has hecho alianza y guiado con tu presencia
gloriosa, a los que llamaste en los patriarcas
de quienes, en cuanto hombre, procede Cristo.
Abba, que haces suspirar a la creación
entera con ser liberada de la servidumbre de
la corrupción para participar en la gloriosa
libertad de tus hijos, concédenos aguardar
con perseverancia junto a todos los que anhelan
paz y justicia.
Abba, que conoces lo que nos angustia y sabes
que nos esclaviza el miedo, la violencia y la
arrogancia de los que se creen algo, protege
con tu paz nuestros corazones y pensamientos
por medio de Cristo Jesús.
Abba, que nos unes en un solo cuerpo, concédenos
vivir en armonía unos con otros, sin engreimiento
ni autosuficiencia, sino sabiendo estar al nivel
de los sencillos y, en cuanto de nosotros dependa,
en paz con todos.
Abba, Dios eterno, que en Cristo has dado consistencia
a todas las cosas antes de que nada exista y
que por él y para él has creado
todo, reconcilia por él nuestros días
y, por medio de su sangre derramada en la cruz,
tráenos paz.
Abba, que todos los que nos sabemos hijos en
tu Hijo, coherederos con él, sepamos reconocer,
con alegría, a la mujer de la que nació como
madre suya y Madre de la Iglesia y juntos caminemos
en tu paz.
CONTEMPLAR
Hay mucho ruido en estas fiestas. Busco un lugar
donde hacer silencio. Repito Abba. Lo tarareo
con melodías diversas. Callo. Estoy como
un niño en los brazos de su madre.
P. Fernando Ibáñez
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