Júbilo entre 6mil jóvenes participantes
Fotos y texto: Johanna Kattán
¡Un evento para no olvidar! Un tremendo encuentro lleno de la alegría y del entusiasmo de la juventud hondureña fue el que se vivió en la Primera Jornada Nacional de la Juventud.
La fe hizo poner en acción el júbilo, testimonio y compromiso del lema de este encuentro: Soy joven misionero y servir a Jesucristo quiero.
Unos 6 mil jóvenes asistieron a este evento en San Pedro Sula en el Gimnasio Olímpico, desde la tarde del sábado 13 hasta el amanecer del 14 de febrero.
Tras la bienvenida a los jóvenes, se dio comienzo a esta jornada con la Eucaristía donde estuvieron presentes los Obispos de las 8 diócesis de Honduras: de Trujillo Monseñor Luis Solé, de Comayagua Monseñor Roberto Camilleri, de Santa Rosa de Copán Monseñor Luis Alfonso Santos, de Choluteca Monseñor Guido Plante, de Juticalpa Monseñor Mauro Muldoon, de Yoro Monseñor Juan Luis Giasson, de Tegucigalpa representando al Cardenal Oscar A. Rodríguez estuvo Monseñor Juan José Pineda y de la diócesis anfitriona de San Pedro Sula los obispos Ángel Garachana y Rómulo Emiliani.
En la homilía, el Obispo Ángel Garachana Pérez dijo que “Servir a Jesucristo es decir quiero ser de Cristo, quiero ser como Cristo, quiero seguir la felicidad y de la dicha que Cristo me indica y no el camino de la desdicha, de la perdición”.
“Quiero caminar detrás de Jesucristo, y cuál es el camino, el camino de las bienaventuranzas, no hay otro jóvenes”, expresó el obispo, luego de haber reflexionado y actualizado el mensaje de la bienaventuranzas con la realidad de hoy.
Monseñor Ángel expresó que hay jóvenes que buscan la felicidad en el orgullo, en el dominio, en el poder sobre los demás, en el placer desordenado, en las drogas, o en una religión que utilizan a Dios para sus propios provechos. “Que este encuentro los ponga en el camino de Jesús, y sirviendo como él. Y de manera que puedan escuchar de labios del Señor estas palabras: dichosos ustedes jóvenes de Honduras porque han seguido mis pasos, han vivido el espíritu de las bienaventuranzas”.
“Experimenten esta dicha de este Primer Encuentro Nacional y lleven a sus ambientes esta alegría, testimonien ante los demás jóvenes cuál es el camino de la dicha y no se dejen arrastrar por la costumbre, por la corriente, no sigan caminos de infelicidad. Sean alternativa para otros jóvenes, testimonio vivo de Jesucristo”, puntualizó el Obispo Ángel Garachana.
Seguidamente de la misa cada diócesis demostró su talento y con ello reflejaron mensajes positivos y el llamado a ser un joven misionero. La fiesta dio comienzo con la participación de la Diócesis de Trujillo con su original danza garifunas; le siguieron las presentaciones de las diócesis de Juticalpa y Comayagua con obras teatrales demostrando las diversas realidades de los jóvenes.
Un punto extraordinario fue la Adoración al Santísimo, donde todos y todas en comunión oraron desde su fe. Este momento fue acompañado por alabanzas guiado por músicos sampedranos.
La madrugada se animó aun más con el entusiasmo de la juventud de la Diócesis de Yoro, con sus guitarras y cantos levantaron de sus asientos al público para cantar con júbilo al Señor. Pañuelos, banderas y bombas bailaban en los alrededores; cada diócesis se identificó con un color: de amarrillo Comayagua, de morado Santa Rosa de Copán, el blanco la Arquidiócesis, el celeste Choluteca, el azul Trujillo, el naranja Yoro, verde Olancho y rojo San Pedro Sula.
La Arquidiócesis puso el ritmo, con diversidad de instrumentos musicales, coreografía y cantos juveniles. Luego continuaron los de morado, la Diócesis de Santa Rosa de Copán, quienes con su canto y acompañados de velas crearon un momento fraterno, la juventud entrelazó sus brazos en actitud de hermandad y reflexión.
Los gritos de alegría de los celestes se escucharon más fuertes con la participación de la Diócesis de Choluteca, cuando un grupo de jóvenes cantaron y bailaron con en compañía del cantautor y sacerdote Ever Noé Espinal.
Y por supuesto no podía faltar el talento de los anfitriones, la Diócesis de San Pedro Sula, quienes prepararon de todo corazón esta jornada, encabezada por Monseñor Rómulo Emiliani, Padre Javier Santos y Padre Matías García.
Jóvenes sampedranos que formaron durante 10 años el grupo teatral Misión JES se volvieron a reunir y presentaron la obra Vive, Néstor, Vive. Y para cerrar a lo grande llegaron los Mark2 X Cristo, con su ritmo reggaeton bailaron y cantaron.
La jornada terminó con broche de oro, rezando el Santo Rosario y con el envío para ser un joven misionero.
DATO:
La II Jornada Nacional de la Juventud de Honduras será en Tegucigalpa.
|