Los días 9 y 10 de noviembre se llevó a cabo la Asamblea Diocesana de Pastoral Juvenil, donde asistieron jóvenes líderes de las comisiones zonales de la diócesis, líderes de las comisiones parroquiales, el responsable de pastoral juvenil, padre Luis A. Amador, religiosas  sacerdotes y laicos comprometidos que apoyan y fomentan el liderazgo de los jóvenes.

La Asamblea Diocesana, inició con la animación. Seguidamente Veyra Castro, coordinadora de la Pastoral Juvenil Diocesana dio las palabras de bienvenida y el padre Alex Ramos, ofreció la oración invocando al Espíritu Santo por medio de un canto, culminando con el Padre Nuestro y el Ave María.

El Asesor Diocesano de Pastoral Juvenil, padre Luis Amador dirigió un mensaje de inauguración de la Asamblea Diocesana, basado en la exhortación post sinodal “Christus Vivit”, de igual manera entregó la copia del mensaje a todos los coordinadores zonales para que lo compartan y le den lectura en las diferentes asambleas zonales que próximamente se realizarán.

El padre Amador dijo que objetivo primordial de la asamblea fue evaluar el año que termina, propiciar una experiencia de reflexión del trabajo de integración de los diferentes jóvenes en cada una de las zonas pastorales  para así poder  proyectar el año 2020. “Hemos evaluado lo hecho, preparándonos para  el siguiente año proponiendo líneas de acción de la pastoral a la luz del Plan Pastoral 2019, y de las conclusiones obtenidas, en la reunión ordinaria del presbiterio diocesano realizado en el mes de agosto y del congreso de pastoral juvenil diocesano que se realizó en el mes de septiembre de este año”.

Además explicó los 5 movimientos de la nueva metodología de trabajo que implementará Pastoral Juvenil en el 2020. Este nuevo lenguaje será realizado a nivel de toda la diócesis en comunión con la pastoral juvenil Latinoamericana. Los 5 movimientos pedagógicos consisten: FASCINAR, ACERCAR, ESCUCHAR,  DISCERNIR y CONVERTIR.

La Coordinadora Diocesana de Pastoral Juvenil, Veyra Castro dijo que en esta asamblea los jóvenes vivimos una gran experiencia que culminó con la Santa Eucaristía, presidida por Monseñor Ángel Garachana Pérez quien nos invitó a poner en práctica los momentos de la metodología REVITALIZACIÓN y que seamos más humanos con los demás, porque para nosotros lo primero deben ser las personas.