Diócesis de San Pedro Sula, Honduras.
 
 
LA PALABRA DE DIOS NO ES UN POSTRE
 


Ver articulos anteriores



Por: Josué Dany Hernández Guzmán

Queridos amigos, diariamente necesitamos alimentar nuestra alma de la Palabra de Dios que encontramos en la Sagrada Escritura. Y en este tiempo de cuaresma les aconsejo vivamente que lean y mediten con profundidad las lecturas del día, sobre todo las del domingo.

He sido y sigo siendo un defensor de la Lectio divina como método para acercarse y profundizar la Sagrada Escritura. Veo con alegría que el método de la Lectio se va extendiendo por Honduras, pero creo que en la diócesis de San Pedro Sula, todavía es tarea pendiente contagiarnos de manera viva y eficaz de este método hermoso y propio de la iglesia católica de leer y meditar la Palabra de Dios.

Mi testimonio es altamente positivo en cuanto al ejercicio de la Lectio.  Me ayuda mucho a poder descubrir la riqueza y la profundidad de la Palabra. Implica una lectura reposada y estudio del texto bíblico, una meditación sobre el mismo, saboreándolo, y finalizando con una oración que hacemos a partir de nuestra propia vida y la Palabra meditada y una contemplación de Dios, dejándonos amar por Él.

Les recomiendo el sitio www.lectionautas.com para que tengan un acercamiento a esta hermosa experiencia de la Lectio divina. Este sitio es especial para jóvenes, pero es recomendable para un acercamiento inicial a la Lectio. Les garantizo que si lo hacen con buena voluntad y deseo, descubrirán el tesoro inmenso que es la Palabra de Dios, fuego que quema y martillo que rompe la roca.

La Palabra de Dios no es un postre, sino una comida fundamental que necesitamos todos los días. Podemos prescindir de un postre, pero no de una comida básica. Jesús nos dice: “Si alguno quiere amarme, que guarde mi Palabra, y mi Padre lo amará, y vendremos a él y habitaremos en él” (Jn 14, 23).



 
© 2008 Todos los derechos Reservados Diócesis de San Pedro Sula, Honduras