Diócesis de San Pedro Sula, Honduras.
 
 
LA DIÓCESIS DE SAN PEDRO SULA
 


Nos relata el Pbro. Medina, primer sacerdote hondureño ordenado en la actual catedral y el más longevo del clero diocesano:
“La Costa Norte de Honduras no era una diócesis sino un vicariato apostólico, es decir, un territorio de misión encomendado a un obispo titular que ejercía su ministerio episcopal en nombre del Papa. El primer Vicario Apostólico fue Monseñor Juan Sastre y Riutort (Paulino, obispo Titular de Germaniciana).*Todos los sacerdotes que compartían con él las tareas misionales eran también paules.”

Lo que hoy es Diócesis de San Pedro Sula es una parte de la antigua Diócesis de Comayagua. Durante el episcopado de Mons. José María Martínez y Cabañas se creó la Provincia eclesiástica de Tegucigalpa separándola de Guatemala. En 1916 Mons. Martínez fue nombrado primer Arzobispo Metropolitano de Tegucigalpa.

Durante muchos años la Costa Norte se encontraba en un casi total abandono pastoral: la parroquia de San Pedro Sula estaba encomendada al párroco de Santa Bárbara y la de la Ceiba al de Trujillo.

El 2 de febrero de 1,916 el Papa Benedicto XV expidió la Bula "Quae Rei Sacrae" por la cual creaba la Provincia Eclesiástica de Tegucigalpa, que quedaba constituida por:

a) La Arquidiócesis de Tegucigalpa,
b) La Diócesis de Santa Rosa de Copán
c) El VICARIATO APOSTOLICO DE SAN PEDRO SULA, conformado por los departamentos de Cortés, Atlántida, Colón e Islas de la Bahía.

En 1921, procedente de Estados Unidos, llega a la Costa Norte el Padre Juan Sastre para hacerse cargo de la Misión y, al mismo tiempo, ser Vice-Visitador de los Padres Paúles Españoles de Honduras y Estados Unidos.

El 10 de agosto de 1924 el Padre Sastre es consagrado obispo, convirtiéndose en el primer Vicario Apostólico de San Pedro Sula durante casi 25 años. Fue él quien comenzó la organización del Vicariato ayudado por los Padres Paúles de Barcelona. Monseñor Sastre murió en San Pedro Sula el 23 de marzo de 1949. A su muerte quedó al frente del Vicariato el Pro-Vicario, Padre Jaime Ramis, hasta 1950 en que es sustituido por el Padre Antonio Capdevila.

El 19 de julio de 1953 el Padre Capdevila fue consagrado obispo con el título de Zoara, siendo el segundo Vicario Apostólico de San Pedro Sula. Se preocupó mucho por la juventud. Fundó el Instituto "San Vicente de Paúl" para señoritas y un efímero Seminario Menor “Sagrado Corazón de Jesús". Creó parroquias; realizó un magno congreso eucarístico y el 12 de agosto de 1962 murió en San Pedro Sula.

A la muerte de Mons. Capdevila, el Pro-Vicario Apostólico fue el Padre José García Villas.
En julio de l963 el Papa Pablo VI elevó el Vicariato Apostólico a la dignidad de Diócesis haciéndola depender de la Sagrada Congregación para la Evangelización de los Pueblos y nombró primer obispo diocesano al Padre José García Villas. Ordenado en Roma por el Papa el 20 de octubre de ese mismo año, falleció muy pronto a causa de un accidente el 9 de agosto de 1965.

El Padre Jaime Brufau Maciá, Párroco de la Catedral, fue elegido Vicario Capitular y así gobernó la Diócesis hasta el 29 de junio de 1966 en que fue consagrado segundo Obispo Diocesano de San Pedro Sula. El episcopado de Mons. Brufau ha sido el más largo de nuestra historia sampedrana: 27 años, 2 meses y 6 días. Fue el primer obispo sampedrano del post-Concilio y tuvo la ardua tarea de echar a andar en su diócesis las directrices de dicho Concilio.

Una de sus prioridades fue la formación del clero nativo. Testimonio fehaciente el Seminario Menor "Santiago Apóstol". Ordenó sacerdotes religiosos y seculares diocesanos propios, creó parroquias, concluyó la edificación de la Catedral que dedicó el 27 de septiembre de 1987. Abrió su diócesis a órdenes y congregaciones religiosas como también a sacerdotes seculares de diócesis hermanas. Vencido por un cáncer, renunció a su Diócesis en 1993 encargándose de ella Mons. Oscar Andrés Rodríguez Arzobispo de Tegucigalpa hasta el 3 de febrero de 1995. Mons. Brufau murió en. Lérida (España) el 17 de agosto de 1996 y el 25 de ese mes fue Sepultado en la Cripta de la Catedral Sampedrana.

Mons. Ángel Garachana Pérez, fue consagrado el 3 de febrero de 1995. Su máxima preocupación es la pastoral vocacional, aunque todas las ramas de la pastoral tienen su apoyo incondicional. Se ha dado a la tarea de realizar concienzudamente las visitas pastorales lo que le da un conocimiento claro y profundo de la Iglesia Diocesana que apacienta. Indudable fruto de estas visitas es la creación de nuevas parroquias.

El 5 de Mayo de 2002 llega a la diócesis Mons. Rómulo Emiliani Sánchez nombrado obispo Auxiliar de Mons. Garachana.

Con admiración se expresa el padre Medina:

“Si todos los misioneros de nuestra Diócesis son dignos de todo nuestro reconocimiento y gratitud, los Padres Paúles merecen un monumento en nuestros corazones, porque comenzaron su ministerio entre nosotros en medio de inmensas dificultades, enormes sacrificios que a muchos de ellos los llevaron a la muerte y se cumplió su deseo, ya manifestado por Monseñor Sastre en el día de su consagración episcopal: que sus huesos descansaran junto a los nuestros en esta tierra hondureña. El catolicismo "costeño" que hoy tenemos hunde sus raíces en el ministerio de aquellos viejos misioneros a quienes indiscutiblemente reconocemos como nuestros padres en la fe”.


 
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